Desde nunca te quiero y para siempre,desde todo y quizá y para siempre,desde el rotundo rayo que sube por la acequia de las horasal látigo crecido en mis pupilas ponientes,veloz mi voz, mi viento:vértigo de desembocaduray el más ingrato delta para acabar el viaje.
Hasta la nada espero,hasta lo lejos de la memoria inútil y el cráter sin crepúsculo,hasta la duda embriagada de rótulos celestes,en la fiebre y la luna imantada de agosto.
Hasta la nada espero,hasta lo lejos de la memoria inútil y el cráter sin crepúsculo,hasta la duda embriagada de rótulos celestes,en la fiebre y la luna imantada de agosto.


